Escena de la nieve en Argenteuil de Monet en 10 claves

Nieves, frío, ventiscas, niebla… Así es el invierno pero ¿Cómo plasmarlo en un cuadro? Monet, lo supo hacer con maestría con sus escenas de nieve en su pueblo Argenteuil.

Las Escenas de la Nieve de Monet son la mejor de las muestras de lo que el invierno debería ser en un lienzo. En este artículo repasamos la Escena de la nieve en Argenteuil en 10 claves.

  1. Es una obra de 1875, el Impresionismo era un recién aterrizado en la escena artística parisina. La obra «Impresión, Sol Naciente», considerada la obra que da origen a este movimiento, se pintó a penas tres años antes. Por tanto, en su momento fue una obra innovadora y casi experimental.
  2. Es un óleo sobre lienzo que mide 71×91 centímetros y se encuentra en la National Gallery de Londres.
  3. El invierno especialmente frío del año 1875 fue la inspiración para esta obra y otras tantas que pertenecen a la misma serie. En ellas, la nieve y su atmósfera heladora se convierten en protagonistas.
  4. Argenteuil es el pueblo a la orilla del Sena en el que vivió Monet por algo más de un lustro. Se encuentra a unos 11 kilómetros de París, se conectaba con la ciudad por tren y debido a ello, era uno de los destinos favoritos de los parisinos en su tiempo de ocio. Este pueblo aparece como localización en más de 200 obras de Monet.
  5. De espaldas a la estación de ferrocarril y con el Sena al fondo, así es cómo pintó el artista esta obra.
  6. La gélida sensación de frío, la impresión, se crea a partir del uso del color. Los blancos, azules y grises aplicados en pinceladas rápidas y difusas crean el invierno de un modo extraordinario. ¿De qué otro modo iba a ser? Es Monet.
  7. La profundidad de la obra viene de la mano de las huellas en la nieve de las ruedas de un carro que acaba de pasar. Son señales indecisas y titubeantes con las que incluso podríamos imaginar a la velocidad que avanzaba el carro. También aportan profundidad las irregulares vallas que delimitan la calle.
  8. Nos ayudan a apreciar la composición de la obra los árboles que se sitúan a izquierda y derecha. Unos perennes, con nieve sobre sus hojas, pesados y densos. Los otros, caducos, desnudos y crudos, como el invierno.
  9. La textura de nieve se aprecia gracias a la exquisita técnica del artista, sus pinceladas, los contrastes de tonos blancos con otros más oscuros y la falta de uniformidad en todas ellas. La nieve es un perfecto caos, como todo lo que salió de Monet.
  10. Lo mejor de esta obra, al modesto entender de quien escribe, es la impresión que ofrece. Esta obra es frío, es gélida y heladora, es quietud y decadencia, es sencillamente invierno.