Schiaparelli ha presentado su colección La Agonía y el Éxtasis. Con la Capilla Sixtina como centro de su inspiración Daniel Roseberry ha vuelto a subir el listón de la vertiente más pura de la moda, la Alta Costura.
¿Podríamos afirmar que Daniel Roseberry eleva su talento creativo con cada nueva colección que presenta para Schiaparelli? Sí, podemos y debemos afirmarlo porque La Agonía y el Éxtasis de Roseberry será una de esas colecciones que permanecen ancladas por años en el recuerdo de las personas que reverencian la Alta Costura.
En un enclave privilegiado, de techos infinitos y atmósfera serena, comenzaron a aparecer las primeras salidas. Pausada y lentamente las modelos dejaban el suspenso el tiempo mientras nos iban desgranado el trabajo de esta nueva colección. Acompañadas por piezas musicales clásicas como Puccini con su Madama Butterfly elevaban más si cabe el estado de ensoñación que esta colección provocaba.
Comienzan a aparecer transparencias, tules, siluetas arquitectónicas…Habituales señas de identidad de la casa. Pero la inspiración comienza a enrevesarse, hacen acto de presencia extrañas colas que te recuerdan a las de un escorpión, picos de pájaros o garras. Sin embargo, todo encaja, todo está equilibrado, todo es maestría y genialidad. Entonces te planteas qué es lo que ronda la cabeza del diseñador cuando crea una colección así ¿Será fruto del azar, estará todo minuciosamente pensado?
Una lectura de la carta del diseñador lo explica todo:
El núcleo emocional de esta colección me fue revelado en octubre del año pasado, durante un retiro creativo a las afueras de Roma… una tarde, organicé una visita de última hora a la Capilla Sixtina.
Describe el sentimiento que vivió al contemplar la obra de Miguel Ángel en como salvaje, visualmente desenfrenado y romántico. Calificativos que le sirvieron para definir cómo quería realizar su trabajo a partir de entonces.
Por primera vez, el diseñador se centró en cómo se siente al crear y no en cómo resultará y ello le resultó tremendamente inspirador, ¡ Qué alivio! ¡qué revelación! escribe Daniel Roseberry.

La Agonía y el Éxtasis es la máxima expresión de la artesanía y los valores que reivindican la Alta Costura.
La creación de algunas de las piezas que componen esta colección acarrearon más de 4.000 horas de trabajo. En ella los encajes, los cristales, las perlas y las plumas ocupan un lugar privilegiado acompañadas de satén, crepé o tules que se abullonan o plisan.
Los colores son delicados y suaves. A los nudes, blancos y su indiscutible negro se suman pinceladas de flúor en rosa, azul o azafrán, colores característicos de las aves del paraíso. Tonalidades que se disponen en delicadas capelinas creando una sensación de sfumato en los hombros.
Las plumas en ocasiones son creadas con ramos de seda en trampantojos que se pintan a mano y componen impresionantes chaquetas como la que cierra el desfile o crean las alas a un elegante vestido de terciopelo exquisitamente armado cual colibrí.
Daniel Roosebarry engarza cristales dorados para crear flecos que bambolean las graciles siluetas de sus creaciones y homenajea a Elsa Schiaparelli con las alusiones al mundo animal que se suceden a lo largo de todo el desfile.
Animales de mar, tierra o aire, reptiles, pájaros o peces ¿Genialidad o locura? Diría que lo primero.
… para mí, más ahora… dar rienda suelta a mi imaginación…y espero, a la tuya.
La Alta Costura es una invitación. Deja de pensar, te dice. Es hora se sentir. Sólo tienes que mirar hacia arriba.»












No quiero terminar la crónica sin mencionar la reflexión del diseñador sobre la Alta Costura, a veces tan incomprendida…
La Alta Costura no existe sin la estructura, sin el rigor y las reglas de sus propias tradiciones. Pero dentro de eso, le corresponde al diseñador encontrar la libertad, llevar las reglas del medio hasta sus límites más absolutos.



