Visitamos, recorrimos y disfrutamos el Club BO BA, el primer club de bienestar y coworking femenino en Sevilla. Te contamos nuestra experiencia y conocemos más en profundidad este proyecto de la mano de su fundadora, Sofía Solano.
Hay que reconocer que la campaña de lanzamiento que realizó Sofía Solano cuando inició este proyecto de Club BO BA nos tenía tremendamente intrigadas. ¿Qué sería eso de BO BA? Buena jugada, aquella acción no pasó desapercibida y nos dejó con ganas de saber más.
No tardamos mucho en descubrirlo: BO BA es un espacio de encuentro para la mujer donde estar, ser, hacer y crecer, nos relató Sofía mientras Club BO BA iba tomando forma.
A la vez que el espacio se iba transformando en una realidad, nosotras al otro lado de la pantalla veíamos las obras, la elección de materiales y nos imaginábamos todo lo que allí iba a ocurrir. En aquellos días también descubrimos su por qué y su localización, Club BO BA ya era una realidad y estábamos deseando conocerlo.


Meses después acudimos a su inauguración y, a decir verdad, todo lo que habíamos imaginado, se había quedado corto, Club BO BA, era mucho más que un aesthetic coworking.
Allí encontramos comunidad, encontramos a un grupo de mujeres que compartían y se apoyaban. Descubrimos sus instalaciones, cuidadas al detalle y el amplio abanico de opciones que ofrecía para el cuidado de la mujer.
La inauguración fue todo un éxito, de ambiente, convocatoria y de sorpresas. En entre ellas, un día de coworking con el que Protea Estudio resultó agraciada y de la que surgió la idea para este artículo. ¿Qué te parece si vivimos la experiencia y además se lo contamos a nuestros lectores? Su respuesta fue un sí rotundo. Dicho y hecho.

Así vivimos en tiempo y forma nuestra experiencia en Club BO BA como una socia más:
9 am: Voy camino del metro en dirección Nervión, hoy me espera una experiencia en Club BO BA y tengo muy altas las expectativas después de tremenda inauguración ¿Cómo resultará trabajar allí? Llevo ropa deportiva en el bolso, portátil y mis cuadernos, no lo puedo evitar, cargo con ellos a todas partes.
9:30 am: Llamo a la puerta, cruzo el umbral, menudo remanso de paz, el espacio invita a la calma. Aquí se debe escribir de maravilla. Me dicen que puedo sentarme donde me apetezca, he llegado la primera y tengo donde elegir, me decanto por un lugar desde el que diviso todo el club y además, la calle. La vegetación que rodea el club es como un oasis en medio de la ciudad. Me ofrecen tomar algo pero declino la invitación, he desayunado a conciencia en casa, quizás luego.
Cuelgo mi gabardina en un armario y empiezo a expandirme, mis bolis salpican la preciosa mesa de madera que ocupa el centro de la sala común, abro el portátil y reviso el correo. En un rato tengo mi clase de la mañana, me documentaré para un próximo artículo, editaré algunas fotos y dejaré el texto para después.
Observo la disposición de la planta principal, una gran sala común, despachos acristalados que la rodean y una zona living con barra incorporada. Definitivamente me encanta el concepto.

Mientras divago y disfruto de cada detalle, llega Sofía y me saluda muy amablemente, me sorprende que se acuerde de mí después de varias semanas desde la inauguración pero sí que lo hace. Me comenta que daré una clase de yoga con ella y otra socia, que espera que la disfrute muchísimo y me indican dónde puedo cambiarme.

10am: Lista, guardo mis pertenencias en una taquilla de la planta baja, allí tienen varias salas y un espectacular espacio donde imparten sus clases fitness, espejado y con todo el material que podamos necesitar.
En mi esterilla de yoga, de animales y en tonos serenos, encuentro una siempreviva, lo considero una señal, me recuerdan a alguien tremendamente especial para mí, y una tarjeta con un lápiz por si sentimos que debemos hacer alguna anotación después de nuestra práctica.
10:15 am: Empezamos, va a costarme, hace mucho tiempo que no hago yoga pero me apetece vivir la experiencia completa en BO BA y las clases son parte de ella.
Después de un rato Sofía me corrige alguna postura e intuye que hace tiempo que no practico pero me anima a no rendirme, tampoco quiero hacerlo, y a dar más peso a mi mente, yo puedo. Se nota que disfruta con lo que hace, que el yoga está muy integrado en su vida.
El ambiente es realmente sensacional para el yoga, pulido, sereno, la música que suena invita a concentrarte.



10:45am: No sé porqué dejé de hacer yoga, me encanta pero estoy tan oxidada… hay que ponerle remedio. Gato, vaca, perro boca abajo, la cobra, guerrero 1, guerrero 2, árbol… Aquí y ahora, exactamente su finalidad.
Vamos terminando la práctica con una selección de ejercicios para fortalecer el core para luego pasar a la relajación. ¡Qué bien sienta ese momento final!
Después de una muy necesaria savasana, voy volviendo a mi cuerpo y estirando las partes que así me lo reclaman, giro los tobillos y las muñecas, subo lo brazos más allá de mi cabeza y y voy levantándome despacio.
Siento la necesidad de guardar la siempreviva, ha sido una clase fantástica.
Sofía me muestra las instalaciones de la planta baja, que además pueden conectarse para crear espacios más amplios en función del evento que allí vaya a desarrollarse porque sí, en BO BA también se realizan eventos, ya sea en colaboración con marcas o talleres.
11:30 am: Me arreglo y al regresar a mi sitio encuentro un té en mi puesto de trabajo. Ahora hay muchas socias por allí. Algunas están en sus despachos acristalados, otras en la sala común. Algunas trabajan muy focalizadas, otras se ponen al día en el living mientras hacen una pausa. Me gusta el ambiente que se respira y me inspira a seguir escribiendo.
12:00 pm: Me preguntaba de quién sería este bolso, me dice Noelia mientras la veo aparecer y yo nos ponemos rápidamente al día. La conozco desde hace años y siempre es un placer coincidir con ella.
Mientras escribo, algunas socias de BO BA se acercan a saludarme, curiosas por saber si el club cuenta con una nueva incorporación. Intercambiamos presentaciones, exponemos nuestros proyectos… Este tipo de pausas se echan de menos cuando trabajas desde casa, son enriquecedoras.
01:00 pm: Empiezo a tomar el pulso del ambiente que se respira en BO BA, es exactamente lo que Sofía nos contó que sería en aquellos primeros vídeos de Instagram.
o1:30 pm: BO BA se vuelve a quedar muy tranquilo, casi todo el mundo se marcha a comer. Me invitan a acompañarlas muy amablemente o me indican dónde se come bien por la zona. Por el horario familiar de ese día de la semana prefiero alargar la mañana y comer más tarde en casa. Aprovecharé ese instante de calma para fotografiar el espacio, altamente fotogénico, se nota que hay una mano experta y profesional detrás del diseño.
02:30 pm: Después de realizar las fotos me sumergí en un momento de concentración muy intenso. Absorta en mi tarea redacté completamente el artículo que traía entre manos y empecé otro mientras picoteaba algunas almendras. Creo que han quedado muy bien, decididamente este espacio resulta inspirador.
04:00 pm: Sintiéndolo mucho empiezo a recoger, la vida de madre me espera y me doy cuenta de todo lo realizado en esas horas, me sorprende. Me despido y gradezco la fantástica oportunidad al equipo de BO BA, a Sofía y a las socias a las que he conocido. Ha sido una jornada redonda.
Mientras vuelvo a casa en metro reflexiono sobre la experiencia en BO BA: He trabajado bastante pero he mantenido conversaciones enriquecedoras, he disfrutado la clase yoga, me ha recordado lo mucho que siempre me ha gustado, he estado tremendamente focalizada y sin distracciones domésticas que hayan roto el flujo de trabajo.
Toda una experiencia ¿Repetiría? Rotundamente sí.

Sofía Solano responde a todas nuestras preguntas sobre Club BO BA:

Empecemos por el principio, ¿qué es BO BA?
BO BA es un club de bienestar y trabajo para mujeres. Un espacio pensado para aquellas que tienen una vida profesional intensa, que quieren cuidarse, sentirse acompañadas y encontrar un lugar donde poder trabajar, entrenar, parar, conectar y crecer.
Para mí BO BA no es solo un coworking ni solo un centro de bienestar. Es un lugar donde la vida profesional y el autocuidado dejan de estar separados. Un espacio donde puedes venir a trabajar, pero también a moverte, a respirar, a alimentarte bien, a tener conversaciones que te inspiran y a formar parte de una comunidad.
BO BA nace con la intención de que las mujeres no tengan que elegir entre ambición y bienestar.
Dicen que los grandes proyectos están estrechamente relacionados con momentos vitales. ¿Se cumple esta premisa en tu caso? ¿Por qué nace BO BA?
Sí, totalmente. BO BA nace de un momento vital muy concreto, de una necesidad personal muy profunda.
Durante muchos años he vivido muy enfocada en el trabajo, en construir, en sacar proyectos adelante, en sostener muchas responsabilidades. Y llegó un momento en el que entendí que no podía seguir separando mi vida profesional de mi bienestar. Que cuidarme no podía ser algo que hiciera “cuando tuviera tiempo”, porque ese tiempo nunca llegaba.
BO BA nace de esa toma de conciencia. De preguntarme: ¿qué necesitaría yo para poder trabajar, cuidarme, sentirme acompañada y no vivir todo desde la exigencia? Y la respuesta fue este espacio.
También nace de observar a muchas mujeres a mi alrededor: mujeres brillantes, trabajadoras, sensibles, exigentes, con ganas de crecer, pero muchas veces agotadas, solas o desconectadas de sí mismas. BO BA nace para ellas también.
¿Podrías definirnos BO BA en tres palabras?
Comunidad, bienestar y propósito.
Comunidad, porque BO BA no se entiende sin las mujeres que forman parte de ella.
Bienestar, porque todo está pensado para que cuidarse sea algo fácil, integrado en el día a día.
Y propósito, porque queremos que cada mujer que entre aquí pueda conectar con lo que quiere construir, con su vida y con su manera de ver el mundo.
BO BA va más allá del concepto de coworking habitual. ¿Qué podemos encontrar en BO BA?
En BO BA puedes encontrar un espacio de trabajo cuidado, tranquilo y funcional, pero es mucho más.
Tenemos zona de coworking, despachos, espacios para reuniones, cafetería, clases de movimiento, actividades de bienestar, talleres, encuentros, eventos, charlas y experiencias pensadas para mujeres. Todo ello, en un lugar de ensueño que impulsa a estar en calma y enfocada, gracias a un diseño minimalista e inspirado en Bali elegido detalle a detalle.
Queremos que una socia pueda venir por la mañana a trabajar, hacer una clase, tener una reunión, participar en un taller o simplemente tomarse un café con otra mujer que está en un momento parecido al suyo en cualquiera de las zonas de las que disponemos.
La idea es que BO BA acompañe la vida real de una mujer profesional: sus horarios, sus necesidades, sus cambios de energía, sus retos…

¿Cuál dirías que es la nota diferencial, el gran valor de BO BA?
El gran valor de BO BA es la integración.
Hay muchos espacios donde trabajar. Hay muchos lugares donde entrenar. Hay muchas propuestas de bienestar. Pero BO BA une todo eso en un mismo lugar y con una mirada muy concreta: la mirada de la mujer.
No hablamos de bienestar como algo estético o superficial, sino como algo integral. Queremos que cuidarse sea fácil, accesible y compatible con una agenda profesional exigente.
La comunidad, BO BA no es solo un espacio bonito. Es un lugar donde pasan cosas, donde se generan vínculos, donde una mujer puede sentirse vista, acompañada e inspirada.
Este proyecto es una apuesta muy firme, muy ambiciosa. ¿Hacia dónde se dirige? ¿Cómo lo visualizas en unos años?
Lo visualizo como un club de referencia para mujeres. Un lugar donde no solo se venga a trabajar o a hacer una clase, sino donde se venga a formar parte de una manera distinta de vivir el trabajo y el autocuidado.
Me gustaría que BO BA creciera manteniendo su esencia: la cercanía, el cuidado, la comunidad y la calidad de la experiencia. Lo imagino como un ecosistema cada vez más completo, con más servicios, más encuentros, más acompañamiento y una comunidad muy potente de mujeres.
En unos años me gustaría que cuando una mujer piense “necesito un lugar para trabajar, cuidarme y rodearme de mujeres que me inspiren”, piense en BO BA.

Encontramos BO BA un concepto muy abierto y moldeable. ¿Qué cosas ocurren en BO BA un día cualquiera?
Un día cualquiera en BO BA pueden ocurrir muchas cosas.
Puede empezar con una mujer llegando con su ordenador para trabajar unas horas. Otra entrando a una clase de pilates o de yoga. Alguien tomando un café antes de una reunión. Un grupo compartiendo una comida. Una emprendedora preparando una presentación. Una madre que encuentra aquí un rato para sí misma. Una charla sobre bienestar, marca personal, alimentación, imagen o desarrollo profesional.
BO BA tiene esa mezcla que me encanta entre lo cotidiano y lo especial. Puedes venir simplemente a trabajar, pero de pronto tener una conversación que te abre una idea, una oportunidad conocer a alguien interesante o regalarte un momento de pausa.
Para mí eso es lo bonito: que no todo está rígidamente programado. BO BA está vivo.
¿A quién buscáis en BO BA? ¿Cómo es esa socia imprescindible en BO BA?
Buscamos mujeres con ganas de cuidarse, crecer y compartir. No tiene que tener una edad concreta ni una profesión concreta.
La socia de BO BA puede ser emprendedora, directiva, freelance, creativa, madre, profesional liberal, estudiante de un nuevo proyecto vital… Lo importante es que conecte con la filosofía del club.
Es una mujer que quiere hacer las cosas bien, pero que también está aprendiendo a no dejarse para el final. Una mujer que valora la belleza, el bienestar, la calma, las conversaciones interesantes y la comunidad.
No buscamos mujeres perfectas. Buscamos mujeres reales, con ambición, sensibilidad y ganas de vivir de una forma más alineada.
Convéncenos, ¿por qué ser parte de BO BA?
Porque BO BA te lo pone fácil para cuidarte mientras sigues construyendo tu vida profesional.
Porque no tienes que elegir entre trabajar y parar. Entre avanzar y escucharte. Entre ser ambiciosa y vivir con calma.
Ser parte de BO BA es tener un lugar donde trabajar bonito, donde moverte, donde comer de manera saludable, donde aprender, donde inspirarte y donde sentir que no estás sola.
Porque formar parte de una comunidad de mujeres cambia mucho las cosas. A veces lo que necesitamos no es hacer más, sino estar mejor acompañadas mientras hacemos lo que ya estamos haciendo.

¿Cuál ha sido o está siendo el mayor reto al que te enfrentas en BO BA?
El mayor reto está siendo materializar una visión muy grande sin perder la esencia.
BO BA no es un proyecto sencillo porque une muchas capas: espacio físico, comunidad, bienestar, coworking, servicios, eventos, comunicación, experiencia de usuario… Todo tiene que convivir de forma coherente.
También ha sido un reto sostener emocionalmente el proceso. Emprender algo así exige mucha energía, mucha confianza y mucha capacidad de adaptación. Hay momentos muy bonitos y emocionantes, pero también momentos de incertidumbre, decisiones difíciles y mucho trabajo invisible.
Aun así, siento que precisamente ese reto es parte de lo que hace que Club BO BA tenga alma.
En vuestra página web las referencias al bienestar femenino son continuas. ¿Crees que la mujer ha aprendido a cuidarse o aún es una asignatura pendiente en términos generales?
Creo que estamos aprendiendo, pero todavía es una asignatura pendiente.
Durante mucho tiempo a las mujeres se nos ha enseñado a sostenerlo todo: el trabajo, la casa, la familia, los vínculos, la exigencia, la imagen, la productividad… Y muchas veces nos cuidamos cuando ya estamos agotadas, no antes.
También creo que hemos confundido autocuidado con rendimiento. Como si cuidarse fuera otra lista más de tareas que cumplir perfectamente.
Para mí el bienestar femenino pasa por algo más profundo: conocernos, escucharnos, entender nuestros ritmos, respetar nuestras etapas y dejar de vivir siempre desde la culpa, la comparación o la exigencia.
¿Qué bases consideras que debería tener el autocuidado esencial en la mujer?
Para mí el autocuidado esencial empieza por la escucha.
Escuchar cómo estoy, qué necesito, qué me está frenando, qué me está sosteniendo. A partir de ahí, hay bases muy importantes: movimiento, descanso, alimentación, calma mental, vínculos sanos y espacios propios.
Pero no creo en un autocuidado exigente. Creo en un autocuidado que se adapta a la etapa vital de cada mujer. No necesita lo mismo una mujer de 25 años que una mujer embarazada, una madre reciente, una mujer en plena expansión profesional o una mujer en menopausia.
El autocuidado debería ayudarnos a vivir mejor, no convertirse en otra forma de presión.
En ocasiones la autoexigencia puede disfrazarse de autocuidado. Rutinas infinitas, despertares al alba, dietas estrictas… ¿Cómo encontrar el equilibrio?
Creo que la clave está en preguntarnos desde dónde estamos haciendo las cosas.
No es lo mismo entrenar porque quiero sentirme fuerte que entrenar porque me castigo. No es lo mismo comer bien porque quiero tener energía que hacerlo desde el miedo o el control. No es lo mismo madrugar porque me sienta bien que hacerlo porque siento que si no soy productiva desde las cinco de la mañana estoy fallando.
El autocuidado real tiene que darte paz, no ansiedad. Tiene que ayudarte a habitar mejor tu cuerpo y tu vida, no a exigirte más.
Para mí el equilibrio está en la flexibilidad, en la amabilidad y en la coherencia. Cuidarse también es descansar, decir que no, bajar el ritmo, pedir ayuda y aceptar que hay días en los que no llegamos a todo.
Háblanos del espacio físico que ocupa BO BA. Su diseño, su estética, los materiales, todo está cuidado al detalle y es un deleite traspasar sus puertas. ¿Cómo ha sido el proceso de creación?
El proceso de creación ha sido muy especial, muy intenso y muy emocional.
Desde el principio tenía claro que BO BA tenía que sentirse como un refugio. No quería un espacio frío ni impersonal. Quería que al entrar sintieras belleza, calma, calidez y pertenencia.
El diseño ha sido una parte fundamental del proyecto. Hemos cuidado mucho los materiales, los colores, la luz, las texturas, los recorridos, los rincones… Todo está pensado para que el espacio invite a quedarse, a respirar, a trabajar con gusto y a cuidarse.
Ha sido un proceso muy artesanal, de muchas decisiones, de imaginar cómo se sentiría una mujer en cada zona. Para mí el espacio físico de BO BA no es solo decoración; es parte de la experiencia. Es una forma de decirle a cada mujer: este lugar también está pensado para ti.

Y para despedirnos, ¿qué es lo más inmediato que nos espera en Club BO BA?
Lo más inmediato es abrir cada vez más la vida del club: nuevas actividades, nuevas clases, encuentros, talleres, eventos y experiencias para que las mujeres puedan empezar a vivir BO BA desde dentro.
Queremos que la comunidad crezca de forma natural, que las socias se conozcan, que el espacio se llene de conversaciones, proyectos, movimiento y momentos de calma.
Estamos en una etapa muy bonita: la de dar vida a todo lo que durante tanto tiempo hemos imaginado. Ahora BO BA empieza a respirar, y eso me emociona muchísimo.



