Cambios

Estos días nos encontramos sumidos en una época de cambios. Cambiamos de estación, de mes, de hora, de armario… ¿Estás preparado?

Estos últimos días hemos cambiado de estación, hace un par de días lo hicimos con la hora, hoy con el mes y un poquito más adelante llegará el armario. Las épocas de cambio suelen costarnos a todos, alteran nuestras rutinas y nos dejan algo descentrados hasta conseguir adaptarnos a la nueva realidad.

¿Qué decir del cambio de hora? Llevo años escuchando que dejará de realizarse, pero ese momento nunca llega y mientras tanto, pasamos una semana arrastrándonos por las esquinas, con los niños descolocados y nuestro reloj biológico sin entender muy bien a qué viene esto.

Pero los cambios de estos días tienen aparejada una genial recompensa, el mes de abril y su primavera.

Abril es un mes precioso, lo mires por donde lo mires y si además, compartes ciudad con la que escribe, más aún.

¿Conoces a alguien a quién no le guste el mes de abril? Se me antoja complicado.

Abril es un mes para los sentidos, un mes de luz y olores, un espectáculo visual. Florecen las glicinas y los árboles del amor. El olor a azahar inunda las calles y tu piel comienza a sentir, en primera persona, la calidez de los días de primavera.

En nuestro horizonte, además, empezamos a vislumbrar unos días de vacaciones. Buena falta nos hacen después de un inverno tan largo y lluvioso, nos recarga la batería sólo el pensarlo.

Salvo las incómodas alergias, no se me ocurre inconveniente alguno en este cuarto mes del año.

A estas alturas ya te habrás dado cuenta que a mí la primavera me gusta especialmente. A veces me siento como una osa que sale de su cueva dejando atrás la hibernación.

Esta época del año me vuelvo más activa… No creo que sea casualidad que iniciara Protea durante estos días hace ahora un año.

Como escribía en mi última newsletter este primer año de Protea ha sido para mí, si me lo permites.

Después de tanto tiempo tenía que volver a rodar y me focalicé en el compromiso de tener listo un número al mes. No ha sido un primer año de estrategias, ni de contactos, ni métricas, ni de eventos. Ha sido un año de sentarme a escribir y de pensar los caminos a ir tomando con este pequeño espacio.

Ha sido un año de volver a familiarizarme con el teclado y contigo.

Una vez hecho el rodaje, 365 días nada menos, arranco este segundo año de Protea con el compromiso renovado y transformado (no lo puedo evitar, siempre ando cambiando algo).

Los contenidos de Abril nos darán buena cuenta de ello. Espero que los disfrutes con calma y que te resulten interesantes. Si eres lector habitual de Protea sabrás que no nos gustan los contenidos efímeros y fugaces que se consumen a golpe de pulgar. Queremos ir más allá y…

recuperar el placer de leer.

Una vez sentadas las bases, es el momento de empezar a construir ¿Te apuntas?

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