Café, dulces, música y jarana. Así presenta Bria su nueva colección, recordándonos que el verano es una manera de entender la vida y convirtiendo su tienda de Sevilla en una exquisita cafetería de especialidad.
Los Espresso, latte, cold brew, capucchino, chai latte… y una buena lista de cafés de especialidad firmados por Casa Orzáez fueron los encargados de darnos la bienvenida en la tarde de música y jarana que montó Bria en su céntrica tienda de Sevilla. Un encuentro para presentarnos su nueva colección de temporada y reivindicar el ADN propio de la marca: el espíritu mediterráneo y verano como manera de entender la vida.
Rodeados de buena música y buen ambiente pudimos conocer las nuevas propuestas de Bria para este otoño-invierno, una colección que nace del contraste entre temporadas y que es algo realmente en sintonía con la climatología de nuestro país.
Prendas pensadas para el otoño conviven con colores, texturas y siluetas que todavía conservan la energía del verano. Tonos vibrantes, propuestas femeninas y piezas capaces de transformar un look cotidiano se combinan con prendas más propias de la temporada de otoño.
Una colección que invita a seguir disfrutando del verano incluso cuando el calendario dice lo contrario.




Clásicos cuadros en paños se mezclan con confortables lanas en coloridas y vitalistas prendas perfectas para el día a día. Patronajes propios del invierno se reinventan para dar lugar a diseños confortables y actuales que encuentran su sitio en todo tipo de armarios.
Las gabardinas, cazadoras, blazers o chaquetas tipo sastre visten el otoño-invierno de Bria con un claro hilo conductor: los pequeños rituales cotidianos.
El guarparropa Bria está pensado para vivir, para exprimir y facilitar los días a la vez que no pierdes de vista tu esencia, tu estilo, el sello propio con el que te reivindicas.










La campaña de esta nueva temporada está protagonizada por Karyna Balaban, cuya personalidad y particular manera de entender la moda conectan de forma natural con la nueva energía de BRIA.
Karyna interpreta las piezas desde su propio estilo, mezclando prendas y colores con naturalidad y dejando espacio a la espontaneidad. Una forma de vestir que refleja la filosofía de la colección: no existe una única manera de llevar BRIA, sino tantas como personalidades.
La campaña muestra una mujer que se viste para disfrutar, que no busca la perfección y que encuentra en la moda una forma más de jugar, experimentar y expresarse.









